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Zonas de bajas y altas presiones
1. En una zona, el aire se calienta y se eleva. Al elevarse el aire, el peso que ejerce sobre el suelo disminuye. Se produce una zona de baja p...
El clima está configurado por cuatro elementos
principales: la temperatura, las precipitaciones,
la presión atmosférica y los vientos.
Temperatura
La temperatura es la cantidad de calor que tiene
el aire de la atmósfera. Según la temperatura,
nuestro planeta se divide en:
- Una zona cálida entre los dos trópicos. En ella,
los rayos solares inciden total o prácticamente
perpendiculares durante todo el año. Por ello, las
temperaturas son elevadas y hay muy pocas diferencias
de temperatura entre unas estaciones y otras.
- Dos zonas templadas, situadas entre los trópicos
y los círculos polares. En estas zonas, los rayos
solares inciden de forma más inclinada que en
la zona cálida. Por ello, las temperaturas son
más moderadas y se nota más la variación de las
estaciones.
- Dos zonas frías dentro de los círculos polares. En
estas zonas, los rayos solares inciden de manera
muy oblicua durante todo el año. Por ello, las
temperaturas son siempre frías.
Precipitaciones
La precipitación es la cantidad de agua caída sobre
la superficie terrestre en forma de lluvia, nieve,
granizo, etc. Procede de la condensación de vapor
que contiene el aire. Las precipitaciones son más
abundantes en el ecuador y descienden hacia los
polos, pero también aumentan con la altitud y con la
proximidad a mares y océanos.
- A. Por la evaporación del suelo. El calor del sol calienta
la tierra húmeda y evapora el agua que la empapa
(1), formando nubes (2) que dejan lluvias (3).
Esta evaporación es muy frecuente en el norte de
España, donde hay mucha humedad en el suelo,
y también puede formar niebla.
- B. Por el relieve. Se produce cuando el aire húmedo que
proviene del mar llega a una montaña o a cualquier zona de
alto relieve. El aire húmedo se ve obligado a ascender (1).
Cuanto más arriba sube el aire, más se enfría. El vapor de
agua, frío, se condensa en nubes y llueve (2). Por esta razón,
las zonas de montaña suelen ser más lluviosas.
- C. Por el contacto de masas de aire a distintas temperaturas.
Cuando una gran masa de aire caliente y húmedo (1) se
encuentra con una masa de aire frío (2), el aire caliente
asciende por encima del frío. Al subir, se enfría, se condensa,
forma nubes y llueve (3).
Así se originan las típicas tormentas de verano de las latitudes
medias.
Vientos
El viento es simplemente aire en movimiento. Se
origina por las diferencias de presión atmosférica entre
unos lugares y otros. El aire va de las zonas de alta
presión a las de baja presión.
Existen diferentes tipos de viento:
- Hay vientos constantes, que soplan
permanentemente en la misma dirección, como los
alisios, que se dirigen siempre desde los trópicos
hacia el ecuador.
- Otros cambian su dirección según las estaciones,
como los monzones, que en verano soplan desde
el océano Índico hacia el continente asiático y traen
lluvias abundantes, y en invierno lo hacen desde
el continente hacia el mar con un tiempo estable
y seco.
- También existen vientos locales o regionales, que
siempre soplan en la misma dirección y reciben
un nombre propio. En España, la tramontana sopla
del norte y trae frío y turbulencias en Cataluña
y Baleares; el húmedo bochorno llega del sudeste
a las costas levantinas, La Mancha y el valle del
Ebro. En Argentina y Uruguay afecta el pampero,
un viento frío procedente del suroeste. El siroco
es un viento cálido y seco del sur, que sopla en
la costa norte de África, pero que cuando cruza
el mar Mediterráneo se carga de humedad y llega
a las costas del sur de Europa acompañado de
abundantes lluvias.
- Por último, los vientos orográficos son fuertes
y secos, porque el ascenso del aire por las laderas
montañosas les hace perder su humedad. Reciben
diversas denominaciones, como el chinook de las
Montañas Rocosas, el foehn de los Alpes o el zonda
de las laderas y valles orientales de los Andes, que
sopla entre mayo y noviembre procedente del oeste .