-Culminado el Frente Nacional en 1974, las nuevas facciones políticas se prepararon para asumir el poder de Colombia. Sin embargo, los dos partidos políticos tradicionales lograron permanecer en el poder.
Las elecciones presidenciales de 1978 fueron ganadas por el liberal Julio César Turbay Ayala, quien superó, por un escaso margen de votos, al conservador Belisario Betancur. En estas elecciones, al igual que en las de 1974, se evidenció una alta participación de las nuevas facciones políticas. Entre ellas figuraban: el Movimiento de Renovación Nacional, la Unión Obrera Socialista y la Unión Nacional de Oposición.
Turbay Ayala fortaleció económica y administrativamente las regiones colombianas, implementó programas de transporte como la autopista Bogotá-Medellín y la carretera de Bucaramanga a la Costa Atlántica, inició la explotación de níquel en las minas de Cerromatoso y de carbón, en el Cerrejón, introdujo la televisión en color y creó el departamento del Caquetá.
Este gobierno afrontó varios problemas, tales como: las huelgas estudiantiles y de trabajadores, la intensificación de las guerrillas y el auge del narcotráfico. Precisamente, a raíz de la difusión del negocio del narcotráfico, Colombia empezó a ser catalogada como una de las mayores naciones proveedoras de marihuana y cocaína a nivel mundial.
Entre los momentos más difíciles por los cuales tuvo que atravesar el gobierno de Turbay Ayala, figuran los sucesos ocurridos entre febrero y abril de 1980, cuando varios miembros de la organización guerrillera M-19, al mando de Rosemberg Pabón Pabón, se tomaron la embajada de República Dominicana. Después de dos meses de negociaciones, el comando guerrillero liberó a los rehenes. A pesar de haber logrado una solución pacífica para este hecho, las prerrogativas que el gobierno otorgó al M-19, dieron pie para que la opinión pública e incluso algunos amigos del gobierno, denunciaran la debilidad del mandatario.
Para restablecer el orden público, Turbay se vio precisado a decretar un riguroso Estatuto de Seguridad. Con él, se permitió a las fuerzas militares realizar allanamientos y detenciones contra algunos civiles. Cada una de estas acciones, fueron llevadas a cabo sin orden judicial previa.