-La literatura realista se preocupa por la descripción minuciosa de la realidad y muestra interés por el análisis de los comportamientos humanos en sociedad. Esto explica el importante desarrollo de la novela.
Además de la poesía posromántica, la segunda mitad de siglo desarrolla otras tendencias ya dentro de la estética realista, como la obra de Ramón de Campoamo...
En el siglo XIX, como consecuencia del crecimiento de las clases medias urbanas y de la extensión de la enseñanza, aparece un público más numeroso. Predomina ahora un lector burgués que busca reconocerse en los personajes y asuntos de ficción, por lo que las preocupaciones y los ambientes de estas clases medias pasan a ser un tema literario central.
La literatura se convierte en una forma de vida para los escritores. Las obras están sujetas a las leyes del mercado, y el sustento del escritor depende de la aceptación que aquellas tengan entre los lectores.
Durante la segunda mitad del XIX la literatura toma rumbos esencialmente realistas. Sin embargo, hay que tener en cuenta que en esta época se desarrolla el Posromanticismo de Rosalía de Castro y Bécquer.
El Realismo surge por el rechazo de los principios idealistas de la estética romántica. A diferencia de los románticos, interesados por la interioridad, los escritores realistas se centraron en la descripción meticulosa de lo exterior. Así, el Realismo se distingue por los siguientes rasgos:
El importante desarrollo científico, sobre todo de la Biología y de las Ciencias Naturales, hace surgir en las dos últimas décadas del siglo una corriente literaria derivada del Realismo, el Naturalismo, que no supone un movimiento distinto o contrapuesto. De hecho, fueron los propios escritores realistas los que incorporaron a su literatura las novedades de este movimiento iniciado en Francia por Èmile Zola. Este último estableció las bases de su nueva estética conforme a ciertas corrientes de pensamiento que afirmaban que el ser humano no es libre, sino que está determinado por las leyes de la herencia biológica y por el influjo del medio.
Partiendo de estas premisas, el Naturalismo se caracteriza por los siguientes rasgos: